Tortura
KABOOM! Eso resume, en una sola palabra, a Die Hard 4.0 (conocida también como Live Free or Die Hard). El problema es que “kaboom” no es una palabra, es un “algo” y esta película también es un algo… un algo dificil de digerir. Cuando era un adolescente inmaduro y espinilludo (mentira, jamás tuve acné) amaba las películas de acción y es más, con un dejo de prepotencia, me jactaba de la supremacía de Hollywood por sobre el cine independiente. A tanto llegué que una de mis películas preferidas fue Máxima Velocidad… sí, lo sé, siento el repudio salir de los ojos de quienes están leyendo esto, sin embargo, denme crédito por confesarlo, no? Bueno, creo que si ese adolescente inmaduro existiera hoy y viera esta película saldría decepcionado del gran John McClane. Verán, Máxima Velocidad es por donde se le mire, una película de acción al más puro estilo Hollywood, grandes explosiones, escenas vertiginosas, escapadas imposibles, muertes repentinas y la típica parejita enamorada. Pues bien a pesar de esos ingredientes esa cinta tiene una historia, hay un proceso, un desarrollo, un climax y una conclusión y además, cuenta con muy buenas actuaciones. Die Hard 4.0 carece de actuaciones memorables y comete un pecado digno de estas peliculitas, parte con el climax y busca mantenerte ahí durante los 130 interminables minutos de duración del film.

En algún lado escuché que Duro de Matar 4 (su nombre por estos lares) debía haber sido llamada Duro de Jubilar, lo cual en realidad no era una mala idea. McClane (Bruce Willis) representa una vez más al típico héroe macho de los 80’s y 90’s, con altos niveles de testosterona, adicto a la adrenalina y con un bajo nivel emocional, casi inexistente. Hoy en día esos personajes son poco convincentes y poco estimulantes para una historia que además, es archi repetida; un autoconvencido patriota sufre una humillación y decide, ipso facto, vengarse de quienes lo humillaron (el gobierno estadounidense) de la peor y más cinematográfica forma (y de paso se sigue declarando patriota). Uno creería que luego de los atentados del 11 de Septiembre el cine habría sacado conclusiones de como relatar un ataque terrorista y la figura de sus perpetradores. En este caso se repite la imagen caricaturesca de atentado y terrorista, tan manipulada por el cine de acción durante los últimos 20 o 30 años. Tal vez al director Len Wiseman (cuya filmografía se resume a Underworld 12 y 3 anunciada para 2009) y al desconocido guiniosta Mark Bomback les hizo falta ver la excelente The Siege (1998) de Edward Zwick (director de The Last Samurai y Blood Diamond) claramente adelantada a su época y que relataba una serie de atentados que se producían en la ciudad de Nueva York.

A ratos parece que los realizadores no se tomaron en serio su trabajo y apropósito exageraron todo lo que podían exagerar, porque McClane no es sólo un Los malos nunca son duros de matardetective, sino que es Rambo mezclado con Superman, un tipo tan bakán que derriba un helicoptero al disparar hacia el cielo el auto de policía que está manejando (si no me creen vean la foto) y tan hábil que juega a “montar el torito” sobre el lomo de un F-35 (avión que no sabía que ya estaba en producción). Pero bueno, es una película de acción, se entiende, no? Lo que no se entiende y no se perdona son los errores de continuidad, los cuales, para ser honesto, ocurren en todas las películas y no los detectamos ya que son menores. En el caso de esta película hay dos que detecté y eso que me estaba quedando dormido. El primero ocurre en la línea de tiempo 01:07:52 (hora:minuto:segundo) cuando una sudorosa, ensangrentada y despeinada Mai Lihn (Maggie Q) lanza por la ventana a McClane, para segundos después aparecer sin sudor, sin sangre en la frente y con el moño tomado, lo cual fue sumamente notorio ya que era la imagen principal del plano. El segundo error que noté ocurre en la línea de tiempo 01:51:38, el furgón (o van) que transporta a los terroristas casi choca a un BMW negro el cual queda en la línea directa del camión que conduce McClane, quien lo choca instantes después en la línea de tiempo 01:51:44, sin embargo, si siguen la escena antes que pase un segundo (y cuando muestran la toma desde otro plano) el BMW milagrosamente se transforma en un Mercedes Benz, que a su vez McClane ya chocó en la línea de tiempo 01:48:46. Por lo que me preguntó, ¿estos errores se deben a falta de presupuesto para filmar escenas adicionales o falta de prolijidad en la edición?

Raya para la suma, si consideramos la historia, el guión, las actuaciones y los errores, estamos frente a un producto mal planificado y mal hecho. Para quienes gusten de las peliculas de acción sin contenido, tipo Steven Seagal o Jean-Claude Van Damme, puede que la disfruten a concho. Para el resto de los mortales esta película es una pérdida de tiempo y sin duda no puede más que quedar catalogada como una TORTURA.

FICHA TÉCNICA:
Nombre: Die Hard 4.0 / Live Free or Die Hard
Año: 2007
Duración: 130 minutos
Producida por: 20th Century Fox

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