En una prueba más de que los abogados son la lacra de la sociedad (en especial las abogadas), hoy trascendió en los medios que los hombres de leyes de la 20th Century Fox demandaron, el pasado viernes, a la Warner Bros. por los derechos de Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons, la cual se suma a la demanda interpuesta ayer por The Tolkien Estate en contra de New Line Cinema, la cual pueden leer aquí. En la denuncia, interpuesta en el juzgado del distrito de Los Angeles, Fox reclama a la Warner la totalidad de los derechos de la obra de Moore y Gibbons, lo cual pone entre la espada y la pared a la película Watchmen del director Zack Snyder, la cual se encuentra en pleno rodaje.

La enrredada historia de los derechos sobre Watchmen se remontan hasta 1986, año en el cual Fox compró los derechos de la obra de los comiqueros británicos, a Largo International productora de Lawrence Gordon que en ese entonces ostentaba el control sobre la marca. Sin embargo, Fox compró los derechos por un período de 4 años, es decir, sólo hasta 1990 y un año después News Corp., controladora de Fox, decidió ceder algunos de ellos de vuelta a Largo International. Según los demandantes, uno de los derechos que no fueron cedidos de vuelta sería el relacionado al permiso exclusivo para lanzar una película de la novela gráfica. Además, indican que Gordon habría accedido a pagarle a Fox, en el caso de que los derechos volvieran a su poder, cosa que nunca se produjo.

En 1996, Gordon y Warner firman un primer acuerdo para materializar la película, el cual queda en nada, para luego continuar las negociaciones con Universal y Paramount, para finalmente volver a la Warner, quien en definitiva decide lanzar el proyecto en manos de Zack Snyder.

Lo que realmente busca Fox, además de las muchas luca$ en ganancias involucradas, es unirse a la Warner en el lanzamiento de este proyecto que apunta a ser éxitoso. Debido a que hemos caído en una maraña legal seguramente tendremos muchas noticias a medida que los días pasen.

Anuncios