Regular

Es el año 2009 y la ciencia médica ha logrado conquistar uno de sus objetivos largamente buscado de una forma casi milagrosa. El trabajo de la doctora Alice Krippin (Emma Thompson) ha convertido al cáncer en un feo recuerdo del pasado, tras manipular de forma exitosa el virus de la viruela que se ha modificado genéticamente para que ayude en vez de perjudicar. De 10.009 personas tratadas, 10.009 han logrado curar el cáncer. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro y lo que en un principio fue considerada la salvación de millones pasó a ser la sentencia de muerte de toda la humanidad. El virus modificado está fuera de control, y ahora ha comenazado a matar al 90% de los pacientes que habían sido inoculados, el 10% restante sufre una terrible mutación que les quita todo rastro de humanidad. Lo más grave es que el virus ya no sólo se contagia por la sangre, sino que también se transmite de forma aérea. Se declara una pandemia y la única forma de evitar el contagio es permanecer encerrados en casa en todo momento.

Tres años después el doctor y científico militar Robert Neville (Will Smith) es el único ser humano en Nueva York y probablemente en el mundo. Neville es de alguna forma inmune al virus, que también afecta a perros y roedores (vía infección intravenosa). Durante estos tres años Neville, quien aparentemente fue el encargado de intentar frenar la pandemia, ha enviado todos los días mensajes por radio con la intención de encontrar algún otro sobreviviente no infectado, lo cual hasta ahora ha sido en vano. El Virus Krippin ha convertido a todos los seres humanos, que pudieron seguir con vida luego de haber sido infectados, en humanoides carentes de la más mínima interacción social y con una más que clara tendencia al vampirismo y canibalismo. La piel de los mutantes infectados es sensible al sol, por eso sólo pueden salir a la interperie durante la noche, momento en el cual Neville convierte su hogar en una herméticamente cerrada fortaleza, la cual no sólo le sirve de casa, sino que además es el corazón de la última esperanza de la humanidad, ya que en el laboratorio subterráneo Neville intentará hasta el cansancio encontrar una cura para revertir los efectos del Virus Krippin… aunque tal vez ya sea demasiado tarde.

Debe haber sido por las muchas críticas negativas que escuché de esta película que me senté a verla algo reticente, pensando que sería un bodrio. Sin embargo, me sorprendí gratamente cuando, tras varios minutos de metraje, me vi sumergido en la historia, sintiéndo la tensión obligatoria que debe generar este tipo de películas. Durante la primera parte la gran protagonista de la cinta de Francis Lawrence es la abandonada ciudad de Nueva York, salvaje, silenciosamente cautivadora, enigmática y claramente peligrosa. Pocas veces podemos ver a la gran ciudad del Este de los Estados Unidos en ese estado tan primitivo (y en una toma en particular podemos ver una marquesina de cine que muestra una próxima película a estrenarse… Batman/Superman, imagen que pueden ver en el post anterior de esta película haciéndo click AQUÍ). Por otro lado, el único humano presente, el doctor Neville está muy bien caracterizado por Will Smith y aunque en largos pasajes vemos al brillante coronel que hace tres años estuvo a cargo del equipo encargado por el gobierno estadounidense de encontrar una cura al Virus Krippin, a ratos presenciamos la aparición de un hombre con una clara falta de vínculo social con sus pares (inexistente obviamente), lo cual se traduce en una personalidad con tendencias esquizofrénicas (la escena en la tienda de videos es muy buena).

La película es entretenida y te agarra. Como decía antes la tensión la sientes desde el minuto 1 y te involucras con el personaje de Smith y su relación con la ciudad muerta, sin embargo, le di tres estrellas y eso se debe a que I Am Legend comete dos errores que son importantes y le restan todos los puntos logrado en otras áreas. El primero es que, aunque los efectos especiales que nos muestran una Nueva York abandonada están geniales, los encargados de los mismos nos presentan unos efectos muy básicos a la hora de ver a los infectados. Si no fuera por su grito gutural ni siquiera te sobresaltarías y de hecho eso ocurre solo si no estás atento a cuando aparecen, lo que es poco probable ya que nunca lo hacen de sorpresa. El otro pecado de la cinta es que el gran dilema mental de la soledad de Neville (conmovedora es la escena en la que le pide a llantos a una maniquí que le diga “Hello”), presentado en la primera mitad de la cinta se va desdibujando paulatinamente hasta el final. Es así como la historia, escrita por Mark Protosevich y Akiva Goldsman (basada en la novela de Richard Matheson), mueve su eje del drama a la acción, lo cual le resta méritos a la propuesta de Francis Lawrence. Además, la rica información que se nos entregaba en flashbacks al pasado durante el primer tercio de la cinta, es una herramienta no utilizada para profundizar en la historia hacia la segunda mitad.

De todas formas, para quienes les guste las películas de eventos catastróficos (dignos de 28 Days Later…), deben ver esta película. Si lo que buscan es algo con más contenido, tal vez no gusten de I Am Legend, es su decisión.

TRAILER 1

TRAILER 2

FICHA TÉCNICA
Nombre: I Am Legend
Año: 2007
Duración: 101 minutos
Dirigida por: Francis Lawrence
Protagonizada por: Will Smith, Alice Braga, Salli Richardson, Willow Smith, Charlie Tahan, Dash Mihok, Joanna Numata y muchos infectados
Con la participación de: Emma Thompson
Producida por: Warner Bros. Pictures y Village Roadshow

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