Los últimos años hemos asistido con horror y estupefacción a prácticas que pensamos naciones civilizadas, en pleno siglo XXI, no cometerían. La tortura, el secuestro de Estado y los asesinatos selectivos han reaparecido en las manos de quienes se jactan de ser los protectores de la libertad, guardianes de la moral, paladines de la justicia, en fin, los buenos muchachos. Las extraordinarias y extremas medidas de seguridad, post atentados del 11 de Septiembre de 2001, en países del primer mundo han dominado las noticias del último lustro siendo la Rendición Extraordinaria una de las medidas más utilizadas en Estados Unidos, repudiada duramente por los defensores de las libertades civiles, la cual se puede resumir como “la extradición ilegal de un individuo (sospechoso de terrorismo o con vínculos terroristas) a otro país para interrogatorio, evitando así las leyes estadounidenses que prohíben la tortura para lograr obtener información”. Es un tema difícil y polémico a tratar, que en las manos del director Gavin Hood, se transforma no sólo en una poderosa denuncia pública, sino que en una verdadera obra de arte audiovisual.

Anwar El-Ibrahimi (Omar Metwally) es un exitoso ingeniero químico estadounidense de origen egipcio. El-Ibrahimi tiene una vida soñada, una bella esposa, un hijo saludable y otro en camino. Agotado por un viaje de negocios a Ciudad del Cabo, Sudáfrica, y con ganas de ver pronto a su familia, se embarca a la brevedad en un avión con destino a Chicago, sin embargo, su esposa Isabella (Reese Witherspoon), que lo espera en el aeropuerto, no logra verlo salir con el resto de los pasajeros. Horas más tarde, y luego de un brutal atentado en Egipto, aterriza en ese mismo país un avión que transporta a un misterioso cautivo hacia una de las prisiones más lúgubres de la nación africana. Bajo las órdenes del duro director del centro de detención Abasi Fawal (Yigal Naor) y la atenta mirada del observador de la CIA Douglas Freeman (Jake Gyllenhaal), Anwar El-Ibrahimi será interrogado y torturado hasta conocer hasta que punto está implicado en el atentado. Mientras tanto en Estados Unidos, Isabella recurrirá a su viejo amigo y asesor del Senador Hawkins (Alan Arkin), Alan Smith (Peter Sarsgaard) para lograr encontrar respuestas a la desaparición de su esposo, sin embargo, no harán más que chocar contra una pared de acero cuando enfrenten a la fría jefe de inteligencia Corrine Whitman (Meryl Streep).

Lo primero que llama la atención de Rendition es que pasó piola por las salas de cine de EE.UU., poco y nada en los comentarios, ni idea si hubo revuelo por la cinta, todo muy hermético. Por otro lado, esta película fue estrenada en el país del norte en octubre del año pasado, sin embargo, en el caso de España recién se estrenará en abril (bajo el nombre “Expediente Anwar”), mientras que en Chile aún no tiene fecha fijada y probablemente pase directo al DVD, una pena. La falta de publicidad de esta película no sé si se debe a su carácter polémico, y por ende al miedo de la distribuidora de comunicar su contenido, o tal vez al difícil momento que enfrentaba New Line Cinema que desencadenó en su desaparición hace algunos días (tema que espero comentar próximamente). Sea como sea, Rendition es una película que pocos conocen, pero que debió haber sido considerada para los pasados Premios Oscar.

Por un lado tenemos una historia conmovedora, un verdadero “drama humano” que afecta las vidas de personas comunes y corrientes, alejadas de las esferas de poder. Por otro, la visión dura, fría y calculadora de los hombres y mujeres de Estado, cuya misión es velar -sin importar los medios o las consecuencias- por la seguridad de sus naciones, muchas veces sin medir los resultados de decisiones apresuradas o errores en la recolección de datos. El guión de Kelley Sane es muy bueno y logra no solo sumergirte en la historia, sino que al final te sorprende gratamente… es interesante verse sorprendido con un giro de historia que no ves venir, cosa no siempre bien lograda. Por otro lado, la dirección de Gavin Hood es genial debido a sus sencillas tomas de cámara, pausado relato y al espectacular casting que llevó a cabo, además, siempre se agradecerá la aparición de un nuevo gran director, homenajeado anteriormente por la ganadora del Oscar Tsotsi.

Y ya que hablé de casting, debo decir que no hay puntos flojos en cuanto a actuación se trata. Jake Gyllenhaal convincentemente representa a un novato agente de la CIA poco acostumbrado a la dureza de los salvajes interrogatorios egipcios. Pone la cuota de humanidad en un mundo donde las intrigas, las caretas y los personajes fríos son pan de cada día. Por otro lado, el duro Abasi Fawal, interpretado por Yigal Naor es un personaje con ricos matices, que además de ser un brutal torturador, es un preocupado padre de familia. Me atrevo a aventurar que pocos lo considerarían el malo de la película, ya que tiene un atractivo inherente a un tipo rudo, pero con sentimientos. Asistimos también a la reaparición de quien, al menos para mi, es un muy buen actor poco cotizado. Peter Sarsgaard es la última esperanza de una esposa desesperada, como el eficiente asistente del Senador Hawkins. El personaje de Sarsgaard es interesante, pero lamentablemente y debido al respeto a los tiempos de la película, se profundiza poco en él, sin embargo, sus fuertes golpes sobre la mesa son claramente percibidos por la audiencia como el valuarte moral en un submundo político amoral. Reese Witherspoon es la antes mencionada esposa desesperada y, aunque ofrece una buena interpretación, me cuesta verla en un rol serio o personificando a una madre de familia. No sé si será por su físico, su rostro o su tono de voz, pero me es difícil verla más allá que como una odiosa pendeja (grabado a fuego tengo su participación en cintas en las que interpretaba roles adolescentes o pseudo adolescentes como Fear, Cruel Intentions, Election o las infumables Legally Blonde 1 y 2). Omar Metwally tiene poco para ofrecer siendo la principal víctima del film, sin embargo su interpretación de un hombre torturado es magistral y a ratos desagradable… hace ver a los seres humanos como nada más que animales pensantes, que sin lo racional tenemos mucho, muchísimo de animal. La historia de amor entre Fatima (Zineb Oukach) y Khalid (Moa Khouas), aunque a ratos parece sin importancia, nos muestra la realidad del mundo de los jóvenes del Medio Oriente, muy lejano para el común de los occidentales. Finalmente está la gran Meryl Streep en un rol que le viene como anillo al dedo, es una perra… así de simple, así de bruto. Es la personificación del mal, y no cualquier mal, sino que el mal político, el mal de Estado. Como jefa de inteligencia de Estados Unidos, es la culpable directa del reino de terror que se cierne sobre las cabezas de decenas, cientos, miles de inocentes (y otros no tanto) que se han cruzado por su camino. Ni siquiera el pobre de su esposo, venido a menos, se salva del huracán que deja su paso.

No sé si Rendition fue la mejor película de 2007 como muchos dicen, pero sin duda se merece más que el 6,9/10 que tiene hasta ahora en Imdb.com, baja nota que ha sido dada principalmente a su carácter político. He leído que a muchos espectadores estadounidenses no les gustó como quedaba su país en esta historia y les parecía incomprensible el giro dado por el director. Lo que a mi me parece incomprensible es que quieran tapar el sol con un dedo y sigan pensando que una vida estadounidense importa más que la de un extranjero. Es esa actitud intolerante la que hace de Rendition una película que, probablemente, será más venerada afuera de las fronteras del gran país del norte.

TRAILER

FICHA TÉCNICA
Nombre: Rendition
Año: 2007
Duración: 122 minutos
Dirigida por: Gavin Hood
Escrita por: Kelley Sane
Protagonizada por: Jake Gyllenhaal, Omar Metwally, Meryl Streep, Reese Witherspoon, Yigal Naor, Peter Sarsgaard, Alan Arkin, Zineb Oukach y Moa Khouas
Producida por: Anonymous Content, Dune Films, Level 1 Entertainment, MID Foundation y New Line Cinema

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