Mala

Es dificil criticar 90 minutos de disparos, sangre y diálogos mezquinos, pero resulta que Rambo, dirigida por Sylvester Stallone, no es más que eso, una oda al cine gore y a la más desabrida película de acción de los años 80’s. No es que las expectativas fuesen muy altas, pero luego del buen trabajo mostrado en Rocky Balboa muchos pensamos que esta, la cuarta aventura del hipertrofiado veterano de la Guerra de Vietnam, podría ser de un nivel aceptable, casi como la versión original de 1982 Rambo: First Blood, gran error. La misión de Stallone en esta cinta fue demostrar que con 60 años, John Rambo podía matar a más enemigos de la democracia que en cualquiera de las tres versiones anteriores, y lo logró. La masacre en pantalla es tan grande como la masacre de película que se nos presenta.

Al igual que en la vida real, Myanmar (Birmania para los amigos) es un país arrasado por la guerra y los disturbios civiles. Hace muy pocos meses una protesta de monjes fue brutalmente controlada por la Junta Militar, siendo este el punto de inicio a una película que aunque se basa en la realidad carece de la misma a medida que se va desarrollando. No podía ser de otra forma, se trata de la cuarta entrega de la película que muestra a un hombre con el poder de un ejército completo. A esta turbulenta región del mundo llegan unos misioneros estadounidenses, los cuales le piden a Rambo los lleve en su bote río arriba hasta un pequeño poblado rebelde, donde intentarán repartir medicinas y evangelizar a quienes más puedan. Reticente al principio Rambo luego se deja convencer fácilmente por Sarah (Julie Benz), una de las misioneras y decide transportar por las peligrosas aguas de Myanmar al grupo de pacifistas estadounidenses. Es en medio de ese viaje en que la primera carnicería de Rambo queda plasmada en pantalla, la cual, a pesar de significarles la salvación, es repudiada duramente por los visitantes, los cuales incluso amenazan con informarlo a las autoridades.

Desde este punto la historia es absolutamente predecible y, en realidad, lo es desde el principio. Un Rambo autista es sacado de su aislamiento para servir de barquero a un grupo de idealistas, esos idealistas son tomados prisioneros y Rambo se ve obligado a ir en su rescate. Y así es. El poblado rebelde al que iban los estadounidenses sufre un ataque, quedando varios de ellos prisioneros de los salvajes soldados del ejército de Myanmar. Luchando contra los recuerdos del pasado y debido a que se lo piden muy educadamente, Rambo decide transportar en su bote a un grupo de mercenarios enviados al rescate de los pobres diablos, sumándose luego al grupo de mercenarios tras ver que su ayuda será necesaria. Un millón de balas y alrededor de 500 muertos después, la película llega a su The End.

Stallone dirige una película mediocre desde su concepción, siendo lo único rescatable el minuto y medio final del metraje, el cuál (si no fuera por los rumores que indican que se viene una Rambo V) podría significar el cierre de un ciclo de la vida del veterano de guerra. El guión es muy pobre e intenta sostenerse en un fallido viaje a la psicología del personaje, sin embargo, la poquísima profundidad con la que se trata la cagada mental de Rambo no permite que este objetivo se cumpla. Por otro lado, alguien debió decirle a Stallone que no abusara de la cámara rápida, ya que para enfatizar las escenas de acción hace que las escenas con mayor contenido brutal parezcan una parodia, lo cual se ve reforzado por la casi ridícula cantidad de sangre y desmembramientos varios vistos en pantalla.

Las actuaciones están bien, pero porque el guión no permite ver mucho de ellas. Como siempre Paul Schulze entrega una buena perfomance como el líder del grupo religioso, Graham McTavish convence como un mercenario con necesidades muy humanas y Julie Benz está adecuada en su rol como catalizadora de la reaparición de Rambo. Stallone está como requiere su personaje, apático, monosilábico y autista… cumple. El malo de la película Maung Maung Khin, en el rol del Mayor Pa Tee Tint, tiene menos peso que la bolsa voladora que aparece en American Beauty, simplemente está ahí como relleno y justificación de la aparición de Rambo, pero es lejos el antagonista más insulso de toda la saga. Esta película es mala y sólo vale que la vean quienes disfrutan de los balazos non stop, las explosiones y el cine gore.

TRAILER

FICHA TÉCNICA
Nombre: Rambo
Año: 2007
Duración: 91 minutos
Dirigida por: Sylvester Stallone
Escrita por: Sylvester Stallone y Art Monterastelli
Basado en el personaje creado por: David Morrell
Protagonizada por: Sylvester Stallone, Julie Benz, Matthew Marsden, Graham McTavish, Tim Kang, Maung Maung Khin y Paul Schulze 
Producida por: Rogue Marble, Lionsgate, Nu Image Films, The Weinstein Company, Millennium Films y Equity Pictures

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