Regular

Algo tienen las películas que se centran en Europa Oriental, en los Balcanes, en Rusia, que me atraen muchísimo. Pueden ser mugres de películas, pueden ser obras de arte, da igual. La escenografía natural y urbana que presenta esa zona del mundo es impactante, será tal vez por el peso de una historia milenaria, teñida muchas veces de rojo, o los cautivantes paisajes de una belleza natural que hacen olvidar que estamos en el continente más civilizado del mundo. En este escenario, las cintas de espionaje son sin duda las más atractivas y aunque la Guerra Fría terminó el misterio y las intrigas en el Este de Europa persisten, bien lo saben James Bond, Jason Bourne y ahora el Agente 47 (Timothy Olyphant) quien tendrá que luchar por su vida en el hostil territorio de la Madre Rusia.

Hitman, basada en el popular videojuego de mismo nombre, cuenta la historia de un frío asesino profesional, entrenado desde niño por “La Organización” para cometer los crímines por encargo más peligrosos. Rapados y con un código de barra en la nuca, los agentes identificados sólo por un número, son el arma más efectiva a la hora de buscar la “desaparición” de un político influyente, un general cinco estrellas o un rival corporativo. En este mundo, el Agente 47 (Timothy Olyphant) es el mejor y por ende se le asigna una dificil misión, asesinar al reelecto Presidente de Rusia Mikhail Belicoff (Ulrich Thomsen) el cual se ha convertido en una amenaza al volverse un moderado pro occidental. Aunque el Agente 47 está seguro de que realizó una misión exitosa, la aparición del Presidente Belicoff horas después en televisión le deja claro que algo raro se trama. Contactado por “La Organización”, el asesino profesional tendrá que asesinar a una testigo del supuesto crimen del Presidente, sin embargo, ese trabajo no es nada más que una trampa para matar al mismísimo 47, quien logra escapar a tiempo. Sumido en la desesperación y perseguido por su propia organización y el tenaz agente de la Interpol Mike Whittier (Dougray Scott), el Agente 47 intentará resolver el puzzle en el que se haya metido y de paso conocerá el esquivo mundo de las emociones de la mano de Nika Boronina (Olga Kurylenko), hasta ahora el único blanco que no ha logrado matar.

Esta entretenida, pero fallida película, del director Xavier Gens es una prueba viviente que el subgénero del espionaje sobrevivió a la caída del Muro de Berlín. Me refiero a que es fallida ya que la historia del personaje, que se hizo conocido en los videojuegos, es bastante potente como para haber armado algo con un poco más de cuerpo. Por otro lado, existen algunos errores en el relato, como cuando el personaje de Scott habla de la aparición de un “civil” en una foto, cuando lo que vemos es un militar armado hasta los dientes, y falta de apretones de tuerca para un relato que a ratos se ve un poco forzado. Cuesta creer que en el mundo de la intriga internacional, personajes que deben saber moverse por entre las trampas del espionaje sean tan fáciles de cazar, como el agente de la FSB (heredera de la KGB) Yuri Marklov (Robert Knepper) o el mismísimo Presidente Belicoff al exponerse por ir a un funeral. A pesar de esto, la ambientación está muy bien lograda, la música es excelente y las actuaciones son bastante buenas y acompañan la historia. Olyphant cumple en su rol de Agente 47, sin embargo y debido a la importancia de su rol, debo decir que es el más débil del grupo, ya que para ser un frío y calculador asesino demuestra demasiada emotividad en su primera aparición en pantalla. Dougray Scott nos ha acostumbrado a verlo en roles de antagonista, pero no es dificil asumir su rol como el bueno de esta cinta ya que su interpretación es bastante buena y convincente, al igual que el manipulador agente ruso interpretado por Knepper. Por su parte Olga Kurylenko hace alarde de su sensualidad, pero es más que una cara y un cuerpo bonito, ya que la nueva “Chica Bond” sabe actuar y muy bien. El resto de personajes secundarios están bien elegidos y aportan en el desarrollo de la historia.

Como pueden leer esta cinta está, en líneas generales, criticada como buena, sin embargo, lo que pesa contra ella es que el trabajo realizado por el director Xavier Gens y el guionista Skip Woods, mata de entrada una historia que podía haberse contado de forma más pausada, incluso pensando en una o dos secuelas. Hay algo en los asesinos, en especial cuando son elegantes y enigmáticos, que logran captar la atención de la gente. En el caso del Agente 47, su historia es muy interesante y pudo haberse tratado con mucha mayor profundidad el génesis de “La Organización” y el como este pelao se convirtió en el mejor entre los mejores asesinos. La traición perfectamente pudo contarse en una secuela o que se yo… el tema es que, la cinta no le da el tiempo al espectador, que conoce la historia, digerir el mundo que envuelve al agente y entender quién es. Punto destacado son las, muy pocas, tomas en que la cámara sigue al protagonista rememorando al videojuego, el cual aparece retratado en pantalla en un momento en que el Agente 47 entra por la ventana a una habitación donde dos jóvenes se encuentran jugando a Hitman frente al televisor. Aunque pudo ser mejor (despues de Bourne y el nuevo James Bond nos tenemos que poner más exigentes), la recomiendo para quienes como yo disfrutan de las películas de espionajes y misteriosos asesinos.

TRAILER HITMAN

FICHA TÉCNICA
Nombre: Hitman
Año: 2007
Duración: 100 minutos
Dirigida por: Xavier Gens
Escrita por: Skip Woods
Protagonizada por: Timothy Olyphant, Dougray Scott, Olga Kurylenko, Robert Knepper, Ulrich Thomsen, Henry Ian Cusick y Michael Offei
Producida por: 20th Century Fox, Europa Corp., Anka Film, Daybreak Productions, Dune Entertainment y Prime Universe Productions

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