Anteriormente he dicho que no me gustan las películas que no se toman en serio a si mismas, pero la verdad es que también me molestan aquellas que no toman en serio al espectador. Con esto no quiero decir que Vantage Point sea una película infumable ni mucho menos, pero siendo una cinta de acción que intenta ser brutalmente realista, comete algunos pecados de prolijidad que no son aceptables. Claramente el director Pete Travis pensó sólo en el espactador estadounidense medio, que de mundo conoce sólo el metro cuadrado que lo rodea.

En Salamanca, España, se reunirán los líderes del Medio Oriente con el Presidente Ashton (William Hurt) de EE.UU., en una de las más importantes Cumbres que busca lograr definitivamente la paz entre Oriente y Occidente, evitando así futuros atentados terroristas. A cargo de la seguridad del Presidente Ashton está el Agente del Servicio Secreto Thomas Barnes (Dennis Quaid), quien años antes había puesto su cuerpo entre un terrorista y el Presidente. Junto a él se encuentra su amigo y colega Ken Taylor (Matthew Fox), sin embargo, ninguno de los dos eficientes agentes lograrán evitar que dos disparos alcancen al Presidente, mientras que explotan bombas alrededor de la ciudad. El caos producido por el atentado hace dificil seguir la pista de quién habrió fuego, sin embargo, Barnes tendrá que ponerse en el lugar de los distintos testigos y ver sus diferentes puntos de mira para comenzar a comprender la envergadura del ataque y conocer la identidad de quien o quienes perpetraron el ataque.

Vantage Point cumple con ser una entretenida película de acción porque no es más que eso. Digna heredera de una época en que las series de TV adquieren el mismo nivel de importancia (léase presupuesto) que las producciones de pantalla grande, el relato que preparó el guionista Barry Levy me hizo pensar a ratos que estaba viendo Lost, Heroes o 24. Resulta que la historia se resume en alrededor de 23 minutos… 30 tal vez, pero que se repiten constantemente desde distintos puntos de vista, para que el protagonista vaya entendiendo a la par del espectador lo que está ocurriendo. La idea no es mala, pero creo que servía más para una serie de TV, ya que los tiempos que manejan los personajes y sobre todo el espacio físico de la ciudad parecen irreales, un poco forzado. Y forzado también se ven algunas coincidencias, como la del personaje de Forest Whitaker, un patético turista que de la nada se involucra en los hechos hasta convertirse finalmente en el héroe civil de la cinta. La verdad es que el personaje de Whitaker no aporta y más que nada molesta en demasía. Ok, no quiero spoilear, pero un tipo de alrededor cuarenta años, con ponchera, claramente pavo y que sale volando por una explosión a pocos metros de donde está parado, dificilmente podría levantarse tomar la cámara de video chamuscada que tiene cerca y salir corriendo en persecusión de entrenados agentes del Servicio Secreto… en serio. ¡Plop! Y ya que estamos hablando de actores, pues fue un despropósito contratar a Sigourney Weaver para un rol tan miserable como el que le entregaron. Un par de frases mezquinas por parte de un personaje absolutamente intrascendete y sería toda su participación.

En relación a la desprolijidad que les había comentado anteriormente, resulta molesto cuando se hace patente la falta de investigación de los realizadores, lo cual se materializa en que los autos de policía supuestamente españoles llevaban escrito “Policia Local” en sus puertas. Yo no sé mucho de las instituciones de seguridad españolas, pero creo que más acertado habría sido ponerles “Policia Nacional Española” o “Guardia Civil”. Por otro lado, si Pete Travis quería hacer pasar Cuernavaca y Puebla por Salamanca, debía haberse fijado mejor en el transporte público español, ya que es dificil ver en la Madre Patria un taxi verde Volkswagen Escarabajo y un microbus (también verde) como transporte urbano. Otra cosa insólita es que cada vez que el Presidente del Imperio del Mal viaja, una serie de protocolos de seguridad se activan en las ciudades que visita, sin embargo, eso no ocurre con Salamanca… o en realidad ocurre a medias, ya que los edificios de varias cuadras alrededor están repletos de francotiradores al interior de los mismos, pero a medida que nos acercamos al lugar donde se realizará la Cumbre, lo único que vemos es una masa de protestantes que con una falta de entusiasmo y creatividad enormes gritan (de forma muy ordenada por cierto) “Estados Unidos es el problema, no la solución”. En la vida real esos mismos protestantes estarían gritando muchas otras cosas, pero al menos 15 cuadras más lejos de donde tenía que llegar el President. Por otro lado hay cabos sueltos en la historia… ¿por qué el terrorista se acercó a hablar con el personaje de Whitaker? ¿por qué la mamá de la niña del helado la lleva a la Cumbre? y por último ¿quién mierda era el personaje de Eduardo Noriega? Interrogantes y dudas, de una película que no es del toro redonda. De todas formas, para quien ande buscando acción y escenas interesantes, se lo va a pasar bien con esta película.

TRAILER

FICHA TÉCNICA
Nombre: Vantage Point, conocida en Chile como En El Punto de Mira
Año: 2008
Duración: 90 minutos
Dirigida por: Pete Travis
Escrita por: Barry Levy
Protagonizada por: Dennis Quaid, Matthew Fox, Forest Whitaker, Ayelet Zurer, Edgar Ramirez, Saïd Taghmaoui, Sigourney Weaver, Zoe Saldana, Eduardo Noriega y William Hurt
Producida por: Columbia Pictures, Relativity Media, Original Films

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