Los mayores valores que se encuentran resguardados en los bancos no son los millones de pesos, dólares o euros que hay en sus bóvedas, sino que lo que contienen sus cajas de seguridad, muchas veces más que valores monetarios o de propiedad, secretos… sucios secretos, que sus dueños quieren guardar con absoluto celo, esperando jamás verlos salir a la luz, a menos que ellos quieran. Un robo a esas cajas de seguridad pondría a su dueño en alerta y, dependiendo de su contenido, lo empujarían a hacer cosas impensadas para recuperarlo. Y, si no fuera uno, sino que cientos de dueños de cajas los afectados, ¿qué pasaría? Y, si entre esos cientos de afectados, hubiese al menos uno cuyo secreto fuese tan oscuro, tan sórdido que pusiera en alerta a un gobierno completo, ¿qué pasaría? Esa es la premisa de The Bank Job del director Roger Donaldson, la cual se basa en el asalto que afectó al Lloyds Bank de Londres el 11 de Septiembre de 1971, tras lo cual el gobierno británico ordenó a los medios dejar de informar debido a que este robo se había transformado en un tema de seguridad nacional.

Terry Leather (Jason Statham) es un gandul (linda palabra eh) de los suburbios de Londres, amante del dinero fácil, pero con mala suerte en los negocios. Terry debe plata a quien no debería y su negocio de venta de autos no marcha bien, es por eso que la proposición de su amiga y ex amante Martine Love (Saffron Burrows, que algún día será mi novia) le cae como anillo al dedo. Según Martine, tiene un dato para seguro para entrar a robar las cajas de seguridad del banco Lloyds, por lo cual necesita que Terry arme un grupo que pueda lograr ese objetivo. Lo que no sabe nuestro calvo amigo, es que Martine está siendo manipulada por un James Bond de pacotilla, interpretado por Richard Lintern, que busca hacerse con el contenido de una de las cajas de seguridad, sin que el público se entere que es una operación de inteligencia. ¿Se entiende? Es decir, el gobierno británico necesita lo que hay dentro de una caja de seguridad, unas fotos para ser más específico, pero quiere que se vea como un robo común y corriente, sin conexión alguna con ellos. La razón de esto es que el narcotraficante y tratante de blancas, con fachada de líder social, Michael X (Peter De Jersey) está chantajeando al gobierno con unas fotos poco decorosas que tiene de un miembro de la familia real (y no, no se trata del joven Carlos precisamente), es por eso que la inteligencia británica decide poner en marcha el plan para recuperar las fotos que se encuentran en la caja de seguridad y los respectivos negativos, guardados aparentemente en la casa de veraneo de Michael X en Trinidad y Tobago. La operación, entregada en bandeja a una banda criminal que es absolutamente inexperta sobre como robar un banco, hacen de esta una misión con altas posibilidades de fracaso, lo cual se materializaría en un escándalo de proporciones que podría no sólo derribar al Gobierno sino que también a la Monarquía.

Roger Donaldson dirige una muy entretenida película de robos, engaños y traiciones, que aunque en un principio se ve como una comedia negra estilo Ocean’s Eleven, es más bien un drama que poco a poco va escalando hasta transformarse en un drama criminal bien logrado. En este sentido, la ambientación adquiere un papel fundamental y el Londres de 1971 se toma la pantalla como si fuera un personaje más. No vemos al típico Big Ben, ni el Parlamento, ni ninguna imagen icónica de la ciudad por eso podría pensarse que es más fácil de pintar las calles que vemos como si fuera la del Londres de hace 3 décadas y la verdad es que sí, es más fácil, pero no por ende menos valioso. En ningun momento nos sentimos en un set, sino que en plena ciudad, por poco que veamos de ella. Las actuaciones están en un buen nivel y aunque Jason Statham no se caracteriza por tener personajes muy diferentes, no aburre, incluso se muestra un poco más humano e indefenso que en otros roles. Saffron Burrows siempre a la altura, le entrega a la película algo que siempre hace, le da elegancia, lo cual en una historia londinense, por más que sea del bajo mundo, se agradece. El resto del reparto cumple con sus roles, siendo David Suchet como el Rey del Porno y Peter De Jersey como Michael X, quienes se roban sus respectivas escenas. Ambos actores entregan una interpretación fabulosa.

The Bank Job tal vez no sea la mejor película de robos, pero seguro estará dentro del Top 10, lo cual no es raro considerando que su director Roger Donaldson ha entregado otras pequeñas joyitas que, aunque no han se convirtieron en grandes películas dieron que hablar, en especial por el ritmo particular que Donaldson le pone a sus relatos y estoy hablando de Thirteen Days y The Recruit, una de las más entretenidas películas de espías antes de la aparición de Jason Bourne y el renacimiento de James Bond. Es cierto, Donaldson tiene a su haber algunas mugres como Species y Dante’s Peak, sin embargo, este sería su tercer buen trabajo consecutivo como director, cosa que pocos pueden decir en estos días.

TRAILER: THE BANK JOB

FICHA TÉCNICA
Nombre: The Bank Job
Año: 2007
Duración: 111 minutos
Dirigida por: Roger Donaldson
Escrita por: Dick Clement y Ian La Frenais
Protagonizada por: Jason Statham, Saffron Burrows, David Suchet, Richard Lintern, Stephen Campbell Moore, Daniel Mays, James Faulkner, Alki David, Peter Bowles, Peter De Jersey y Keeley Hawes
Producida por: Arclight Films, Mosaic Media Group, Omnilab, Relativity Media y Skyline (Baker St)

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