En el lejano mes de Febrero les comenté que la 20th Century Fox había inicido un proceso de demanda en contra de la Warner Bros., debido a los derechos de llevar al cine a Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons. Ayer, una corte del Distrito Central de Los Angeles, desestimó la moción presentada por la Warner para impedir que continúe la demanda impuesta por Fox, lo cual le da luz verde a esta última para lanzar todo su armamento legal en contra de la Warner y del productor Lawrence Gordon, quien sale por donde se le mire como el gran culpable de la situación que pone al borde de la muerte a esta esperada película. En un primer momento se pensó que la Fox buscaba lograr co-distribuir con la Warner una película que pinta para ser un jugoso estreno en 2009, sin embargo, ejecutivos del estudio demandante indican que su único objetivo es evitar el estreno de la película y verla morir de ser necesario, debido a que se sienten lo suficientemente perjudicados como para ni siquiera pensar en un trabajo en cooperación con la Warner. Para saber cuáles son los motivos que llevaron a Watchmen a esta situación, sigan leyendo a continuación.

La enrredada historia de los derechos sobre Watchmen se remontan hasta 1986, año en el cual Fox compró los derechos de la obra de los comiqueros británicos, a Largo International productora de Lawrence Gordon, que en ese entonces ostentaba el control sobre la marca. Sin embargo, Fox compró los derechos por un período de 4 años, es decir, sólo hasta 1990 y un año después News Corp., controladora de Fox, decidió ceder algunos de ellos de vuelta a Largo International. Según los demandantes, uno de los derechos que no fueron cedidos de vuelta sería el relacionado al permiso exclusivo para lanzar una película de la novela gráfica. Además, indican que Gordon firmñó un acuerdo por el cual aceptaría pagar a la Fox una suma no determinada, en caso de que se embarcara en la producción de un film sobre dicho comic, cosa que hasta ahora no se ha producido.

En 1996, Gordon y Warner firman un primer acuerdo para materializar la película, el cual queda en nada, para luego continuar las negociaciones con Universal y Paramount, para finalmente volver a la Warner, quien en definitiva decide lanzar el proyecto en manos del director Zack Snyder.

En Fox están muy contentos con la resolución del juzgado de Los Angeles, ya que comentan que con este primer golpe ganado continúa favorablemente un proceso judicial con el que pretende demostrar que se han violado sus derechos exclusivos sobre esta película y que busca bloquear su estreno. La Fox niega toda posibilidad de co-distribución o de beneficios compartidos, siendo su único objetivo el de impedir que la cinta se estrene, prefiriendo verla muerta que llevarse un porcentaje de ella, debido  a los daños y perjuicios ocasionados, los cuales, según la Fox, jamás podrán ser restituidos. ¡Que alguien llame a la gente de Se Hará Justicia, por favor!