Imperdible

Yo soy de aquellos que nunca leyó el comic de Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons, y fui al cine con un amigo que sí lo había leído. Ambos salimos satisfechos por lo visto en la película de Zack Snyder, él por ver el “comic en movimiento”, una más que prolija e hiper cuidada adaptación, y yo por ver una película de superhéroes distinta a todas las vistas anteriormente. Para mi, The Dark Knight fue la mejor película de superhéroes de la historia, con puntos fuertes en todos los aspectos y solo una carencia, la ausencia de brutalidad gráfica, de violencia física explícita. Watchmen no tiene esa carencia. Estamos frente a una película que aunque no es tan realista como The Dark Knight, es más humana… brutal, sórdida e inmoralmente humana. La adaptación de Snyder de la obra de Moore y Gibbons es un espejo de nuestra sociedad, en lo que se podría convertir sin mucha dificultad, sólo hace falta girar mal en una curva.

Es 1985 y Richard Nixon sigue en la presidencia de Estados Unidos, debido a una modificación en la Constitución y a la victoria estadounidense en la Guerra de Vietnam, de la mano de un super hombre conocido como Dr. Manhattan, nacido producto de un accidente durante un experimento atómico en los años 60’s. Sin embargo, el Dr. Manhattan no es el único super héroe de ese oscuro mundo alterno al nuestro. Desde fines de las década del 30, héroes enmascarados, vigilantes citadinos, han combatido el crimen en las calles de las más grandes ciudades de la nación. Sin embargo, la “moda” de sus hazañas pasa y en 1977, desde su trono en la Casa Blanca, Nixon declara ilegal la existencia de los vigilantes. Algunos sucumbieron a la locura, otros aprovechan su fama para vender juguetes para niños, uno se convierte en el arma de exportación del gobierno y otro sigue vigilando las calles. Es un oscuro y peligroso mundo, en medio del cual la Guerra Fría está casi al borde de la ebullición; la U.R.S.S. se apresta a invadir Afganistán y EE.UU. se declara listo para enfrentar la amenaza roja con todos los medios a su alcance. El reloj del  apocalípsis se encuentra a sólo 5 minutos de la medianoche.

El asesinato de The Comedian (Jeffrey Dean Morgan) uno de los enmascarados que formó parte de los Minutemen, los primeros héroes disfrazados, y de los Watchmen después, el último grupo heróico, enciende las alarmas en la cabeza de Rorschach (Jackie Earle Haley) el extraño personaje que sigue patrullando las calles con su máscara sobre la cabeza. Él es el único de quien no se conoce su verdadera identidad. Declarando que un ataque contra uno de ellos es un ataque contra todos, Rorschach intentará poner a resguardo a sus antiguos compañeros partiendo por el todopoderoso Dr. Manhattan (Billy Crudup) y su novia Laurie Jupiter / Silk Spectre II (Malin Akerman), siguendo por el tímido Dan Dreiberg / Nite Owl II (Patrick Wilson) y el multimillonario Adrian Veidt / Ozymandias (Matthew Goode), sin embargo, sólo es recibido con incredulidad por sus ex compañeros. No será hasta tener más evidencias y viendo la inminente e incomprensible conspiración que los amenaza, que los Watchmen volverán a actuar.

Es probable que Zack Snyder tenga alguna enfermedad mental, ya que es difícil de comprender la genialidad de su adaptación sin centrarse en los detalles ínfimos en los que incurrió para ser absolutamente fiel a la obra de Alan Moore y Dave Gibbons. La copia en calco es absoluta y aunque he leído en algunos lugares que el ritmo de la película no es el de los mejores, yo debo disentir. A mi modo de ver, Watchmen funciona perfectamente en tiempo, estableciendo el ritmo con el cual nos presenta el mundo creado por Moore y Gibbons de forma pausada a ratos, vertiginosa en otros momentos, pero brutal siempre. La música es un gran aliado a la hora de transportarnos a ese alterno 1985. Uno de los trailers de la película nos indicaba que estos eran superhéroes como nunca antes los habíamos visto, lo cual resultó ser más que una frase bonita de marketing. Jamás pensé ver en una película superheróica escenas de tanta crudeza, de tanta violencia. No entraré en detalles, pero hay al menos un par de escenas que los sorprenderán (a quienes no han leído el comic al menos).

En cuanto a actuaciones, la película es convincente y ayuda a nunca dejar de estar sumergidos en ese extraño mundo. Malin Akerman (quien protagonizó la insoportable The Heartbreak Kid), Matthew Goode, Patrick Wilson y Carla Gugino están excelentes en sus roles. Sin embargo, son Billy Crudup, Jeffrey Dean Morgan y el genial Jackie Earle Haley quienes se roban la película y toman el control de cada una de las escenas en que están en la pantalla grande. Elecciones sin duda fantásticas para la interpretaciones de estos extraños y muy humanos héroes enmascarados. El resto del elenco es muy bueno, y aunque pienso que Richard Nixon (Robert Wisden) pudo haber sido mejor, tanto en maquillaje como en caracterización, quien me llamó de verdad la atención fue Brett Stimely en su brevísima interpretación de John F. Kennedy.

Por su poderosa historia, por su interpretación, por su ambientación, por su banda sonora y por su fantástica adaptación al cine Watchmen, del director Zack Snyder, los guionistas David Hayter y Alex Tse, y el trabajo original de Alan Moore y Dave Gibbons, es una película imperdible que debe ser vista por todos los amantes de los comics y del cine de superhéroes. Aunque se levanten voces discordantes, creo que la gran mayoría estará de acuerdo que estamos ante una obra de arte que pudo traspasar coherentemente las páginas impresas para maravillar en esos fantásticos fotogramas a los amantes del buen cine.

TRAILER: WATCHMEN

FICHA TÉCNICA
Nombre: Watchmen
Año: 2009
Duración: 163 minutos
Dirigida por: Zack Snyder
Escrita por: David Hayter y Alex Tse
Basada en la novela gráfica de: Alan Moore y Dave Gibbons
Protagonizada por: Billy Crudup, Jeffrey Dean Morgan, Jackie Earle Haley, Malin Akerman, Matthew Goode, Patrick Wilson y Robert Wisden
Producida por: Warner Bros., Paramount Pictures, Legendary Pictures, Lawrence Gordon Productions y DC Comics