Imperdible

Cuando supe que Sean Penn protagonizaría una película, basada en la vida del primer homosexual elegido a un cargo público en EE.UU., no me entusiasmé en lo más mínimo, ni siquiera cuando luego me enteré que el genial Gus Van Sant se sentaria en la silla del director. Sin embargo, debido a tanta crítica positiva, a la aplaudida actuación de actores secundarios como Emile Hirsch y Josh Brolin y al Oscar entregado a Penn me decidí por darle una oportunidad. Milk no es la típica película pechoña que busca exagerar la vida de un personaje histórico, tampoco es una película de homosexuales, a pesar que el 99% de los personajes lo sean. Milk es una película de esperanza, de entrega, de lucha constante, pero por sobre todo es una oda al inagotable espíritu humano que ha convertido, en distintos momentos de la historia y en diferentes lugares del mundo, a una persona común y corriente en un ícono, en un catalizador de lo que cientos, miles, millones de hombres y mujeres piensan, sueñan y anhelan, pero que no se han atrevido a dar el sacrificado primer paso que esa persona dio. Harvey Milk, interpretado magistralmente por Sean Penn, es alguien que todos debiesen conocer. Sigue leyendo