Imperdible

Cuando supe que Sean Penn protagonizaría una película, basada en la vida del primer homosexual elegido a un cargo público en EE.UU., no me entusiasmé en lo más mínimo, ni siquiera cuando luego me enteré que el genial Gus Van Sant se sentaria en la silla del director. Sin embargo, debido a tanta crítica positiva, a la aplaudida actuación de actores secundarios como Emile Hirsch y Josh Brolin y al Oscar entregado a Penn me decidí por darle una oportunidad. Milk no es la típica película pechoña que busca exagerar la vida de un personaje histórico, tampoco es una película de homosexuales, a pesar que el 99% de los personajes lo sean. Milk es una película de esperanza, de entrega, de lucha constante, pero por sobre todo es una oda al inagotable espíritu humano que ha convertido, en distintos momentos de la historia y en diferentes lugares del mundo, a una persona común y corriente en un ícono, en un catalizador de lo que cientos, miles, millones de hombres y mujeres piensan, sueñan y anhelan, pero que no se han atrevido a dar el sacrificado primer paso que esa persona dio. Harvey Milk, interpretado magistralmente por Sean Penn, es alguien que todos debiesen conocer.

A principio de la década de los 70’s el movimiento homosexual en EE.UU. era prácticamente inexistente. En medio de ese mundo, de closets cerrados, un ejecutivo newyorkino llamado Harvey Milk (Sean Penn) descubrirá que para sentirse libre de verdad debe declarar a los cuatro vientos su prefencia sexual, sin temor a ser visto como un bicho raro. Sin embargo, eso es más fácil de decir que de hacer razón por la cual decide irse a  San Francisco, una ciudad más tolerante ante la diversidad sexual, junto a su novio Scott Smith (James Franco). Estableciendo una pequeña tienda de fotografía, en la mítica calle Castro, Milk y Smith verán que la ciudad no es tan amable como creían y tendrán que luchar por ser aceptados. Agrupando fuerzas con otros establecimientos liderados por homosexuales, Milk creará la primera agrupación de comerciantes de esa tendencia sexual sentando las bases de un movimiento que adqueriría relevancia nacional. Con el paso del tiempo y, tras ver que los derechos de las minorías sexuales eran constantemente pasadas a llevar, principalmente por la policía, Harvey Milk decide postularse como superintendente (similar a concejal) de San Francisco. Tras algunas derrotas y un sacrificio personal bastante grande, Milk logrará alcanzar su objetivo gracias a la ayuda de sus amigos al interior de la comunidad, que poco a poco se convertirán en grandes activistas por los derechos civiles y en ejemplos de ciudadanos comprometidos. Desde su puesto de poder, al interior de la maquinaria política del estado de California, Harvey Milk estará presente y dará una dura batalla a quienes intentan imponer leyes más parecidas al de la Alemania Nazi que al de una nación democrática y libre.

El guión escrito por Dustin Lance Black y la dirección de Gus Van Sant son solidas, sin embargo, la fuerza de la película radica en la realidad, la historia real de Harvey Milk es lo suficientemente poderosa y entretenida que hace que un buen guión y una buena dirección la transformen, sin dificultad, en una buena película. Peor donde realmente brillaron los realizadores fue en la elección del reparto, perturbadoramente parecidos a como se veían sus personajes en la década de los 70’s. Sean Penn está increíble, aunque cuesta ver a Sean Penn y no a Harvey Milk. Emile Hirsch se sacude algunos malos roles del pasado y destaca al atreverse a interpretar alguien que está muy alejado de ser el jovencito guapo de la película. Josh Brolin realmente renació, lo vimos en No Country for Old Men, en su breve aparición en In the Valley of Elah, su excelente trabajo en American Gangster y su notable interpretación de George W. Bush en W., sin embargo, es en Milk donde brillaba con luces propias como el inseguro, a ratos agradable y a momentos insoportable Dan White. El resto del reparto, en el que se incluyen James Franco, Alison Pill, Diego Luna, Denis O’Hare, Joseph Cross, Stephen Spinella, Lucas Grabeel, Howard Rosenman y Kelvin Yu, está en un muy buen nivel y ayudan al desarrollo de la historia. Por otro lado, la ambientación, en pleno San Francisco está muy bien lograda y contribuye a entregar un producto final de alta calidad.

Las cinco estrellas para esta película imperdible son, más allá de la historia y las actuaciones, por lo que transmite, la esperanza de un futuro mejor para las minorías, para quienes se sienten pasados a llevar, para quienes se hunden en la amargura. Para muchos, Harvey Milk es el Martin Luther King de los homosexuales y puede que sea cierto, pero más parece ser el King de los descorazonados, de los que tiraron la toalla antes de tiempo. Harvey Milk es la prueba de que, con sacrificio, se puede alcanzar la luz al final del túnel.

TRAILER: MILK

FICHA TÉCNICA
Nombre: Milk
Año: 2008
Duración: 128 minutos
Dirigida por: Gus Van Sant
Escrita por: Dustin Lance Black
Protagonizada por: Sean Penn, Emile Hirsch, Josh Brolin, James Franco, Alison Pill, Diego Luna, Denis O’Hare, Joseph Cross, Stephen Spinella, Lucas Grabeel, Howard Rosenman y Kelvin Yu
Producida por: Focus Features, Axon Films, Groundswell Productions, Jinks/Cohen Company y Sessions Payroll Management

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