MGM, el estudio dueño de los derechos de producción de las cintas del espía de Su Majestad Británica, desde hace meses está en un gran apuro financiero, el cual finalmente terminó por afectar la producción de James Bond 23, la tercera que tendría a Daniel Craig como protagonista. Si bien el rodaje aún no se había iniciado, la cinta del director Sam Mendes (el mismo de American Beauty, Road to Perdition y Revolutionary Road) se encontraba en el proceso de selección de los actores que acompañarían a Craig y Judi Dench, entre los cuales destacaban Jamie Bell y mi novia Rachel Weisz, además del guionista Peter Morgan quien fue el escriba de grandes cintas como The Last King of Scotland, The Queen, The Other Boleyn Girl y la más reciente The Damned United. De acuerdo a lo informado por los productores Barbara Broccoli y Michael G. Wilson la producción se suspenderá de forma indefinida hasta tener claridad de lo que ocurre con MGM. Este alto, aunque no pone en duda la continuidad de la saga liderada por Craig, si lo hace en el caso de los demás involucrados, ya que es muy probable que les signifique un problema con su agenda. De corazón espero que esta situación se arregle pronto, ya que la participación de Mendes, Weisz y Morgan me tenían altamente entusiasmado y con ganas de ver una nueva aventura de quien ha resultado ser, en mi humilde opinión, el mejor Bond de todos los tiempos.