Primero fueron los problemas por los derechos de autor que enfrentó a los productores con Tolkien Estates y luego el  descalabro financiero de MGM, que incluso significó la suspensión indefinida de la nueva película de James Bond. Retraso, tras retraso, tras retraso tenía que producir una desafortunada consecuencia en la producción de The Hobbit. Hace pocas horas se anunció que Guillermo del Toro en definitiva no dirigirá las dos películas que se tenían contempladas debido a problemas de compatibilidad en su agenda, dejando vacante el asiento de director que, en el mejor de los casos, sería ocupado por Peter Jackson, productor y guionista de ambas cintas. Espero que esta sea la salida que se tome ya que el trabajo de preproducción estaba bastante avanzado y Del Toro seguirá colaborando junto a Jackson, Philippa Boyens y Fran Walsh en el guión, sin embargo, se trata de una baja importante que podría afectar el tono de la película. El conflicto de agenda que aduce Del Toro se relaciona, entre otras, a las producciones de Dr. Jekyll and Mr. Hyde, Pinocchio y Frankenstein en las que está involucrado. El retraso en la filmación de The Hobbit ponía en peligro su participación en ellas. Es de esperar que MGM y New Line Cinema logren convencer a Peter Jackson de sentarse en la silla del director.