Buena

Para muchos, entre los que me cuento, Casino Royale fue para James Bond lo que Batman Begins fue para Batman y, por lo tanto, había mucha expectativa al momento del estreno de Quantum of Solace, esperando encontrarse con un The Dark Knight para la saga del espía británico. He ahí su gran pecado y el por qué la crítica ha actuado con particular recelo sobre una cinta que, al menos para mi, no supera a su antecesora, pero que se mantiene fiel al nuevo estilo de películas que Barbara Broccoli y Michael G. Wilson, los productores de los films de Bond, han querido darle al agente en los primeros años del siglo XXI. Sigue leyendo

Anuncios