A fines de los años 60’s Nueva York estaba dominada por la mafia, la organización criminal (principalmente de ascendencia italiana) omnipresente en los distintos niveles de la sociedad estadounidense de la costa este. Infiltrando todas las instituciones públicas y privadas, la mafia tenía bajo su control a parlamentarios, jueces, líderes sindicales y policías, es decir, la ciudad estaba a sus pies. El crimen era pan de todos los días y la heroína se transformaba en el producto que generaba las mayores ganancias a la mafia. En esta época, donde los valores brillaban por su ausencia y la moral se amoldaba a las necesidades de cada uno, dos hombres, en lados opuestos de la Ley, destacan entre los suyos y precipitarán una guerra de voluntades cuyo resultado final no será otro que la destrucción definitiva de la ciudad o la improbable salvación de la podrida Gran Manzana. Sigue leyendo

Anuncios